El seguro para el hogar, es un producto especializado que ofrece el sector asegurador. Busca proteger la vivienda y todos sus contenidos, contra casi cualquier eventualidad.

Gracias a la libre competencia del mercado asegurador, se ofrecen ingeniosas coberturas con precios cada vez más al alcance del consumidor y formas de pago pensando en la comodidad del asegurado.

¿Qué coberturas ofrece?

Las pólizas de hogar ofrecen una serie de coberturas útiles para los propietarios o arrendatarios de vivienda.

Una póliza de hogar puede ser diferente de otra, dependiendo de la compañía que la expida o de las necesidades del asegurado. En todo caso, el asegurado podrá encontrar una póliza adecuada para su necesidad y su bolsillo. Adicionalmente, podrá contratar las coberturas que desee.

Las aseguradoras ofrecen el siguiente menú de coberturas:

  • Incendio y/o rayo: cubre los daños que resulten por la ocurrencia de un incendio dentro de la vivienda y/o la caída de un rayo en la misma.
  • Terremoto: cubre los daños que resulten en la vivienda y/o sus contenidos, por causa de un terremoto, temblor o erupción volcánica.
  • Hurto: brinda al asegurado un amparo frente a las pérdidas ocasionadas por hurtos en el hogar.
  • Explosión: es una cobertura que lo protege de los daños que resulten en la vivienda y/o sus contenidos, por causa de una explosión que ocurra dentro de la vivienda. (Ej: calentador, olla a presión, sistemas de gas, etc.).
  • Granizo, anegación y daños por agua: cubre los daños que resulten en la vivienda y/o sus contenidos, por causa de eventos de granizo, lluvias y accidentes en las tuberías localizadas en el interior.
  • Vientos fuertes: se trata de una protección frente a los daños que resultan en la vivienda y/o sus contenidos, a raíz de vientos fuertes. Especialmente, es una cobertura importante en la costa y en épocas de vientos fuertes en el país.

Guía para elegir el mejor seguro

¿Necesitas un seguro porque su contratación es obligatoria o deseas el mejor seguro porque quieres protegerte ante un riesgo concreto? Analiza con atención cuáles son los riesgos a los que estás expuesto. Si contratas un seguro -dejando de lado si es obligatorio o no- es porque, si te pasara algo a ti o a tu patrimonio, quedarías cubierto e indemnizado económicamente ante un accidente.

Por lo tanto, el seguro no debemos entenderlo como un trámite más, si no como la solución a un imprevisto que puede arruinarnos económicamente. Gracias a las coberturas contratadas en la póliza en cuestión, quedaremos exentos de pagar todos los daños y la responsabilidad civil de los provocados involuntariamente.

A continuación, encontrarás una guía para elegir el mejor seguro según tus necesidades. Esperamos que te sea útil.

1. Compara ofertas

Lo primero que debes hacer para contratar un seguro es contrastar coberturas y precio de diferentes ofertas, para ver cuál te puede interesar más. En Para Todos Agencia de seguros te ampliamos las propuestas y te hacemos varios presupuestos detallados.

2. Conoce todos los actores que pueden intervenir en el seguro

Los contratos de seguros tienen diferentes figuras que pueden ser partes implicadas y que debes conocer. No sólo puede haber dos partes sino que muchas veces aparecen más actores. Aquí te especificamos los que pueden intervenir en un seguro.

Aseguradoraes la entidad especializada en el seguro, cuya actividad consiste en cubrir determinados riesgos económicos a sus clientes.

La agencia: es la compañía que te asesora y personaliza tus pólizas de acuerdo a tus necesidades, si deseas el mejor servicio y una oferta personalizada acude a tu agencia de seguros.   

Tomador: la titularidad del contrato corresponde a esta figura, la del tomador del seguro. Es quien lo contrata y por eso tiene unos deberes y obligaciones contractuales. Entre estos, hay pagar la prima, modificar y anular la póliza.

Asegurado: es la figura que queda cubierta por la póliza, ya sea a título personal como persona física o sus bienes. El asegurado es quien cobrará la indemnización en caso de producirse el siniestro asegurado. Normalmente, el asegurado es el tomador de la póliza también.

Beneficiario: depende del tipo de seguro, el tomador puede designar a un beneficiario que le corresponderá por derecho recibir la indemnización si al asegurado le pasara algo. Normalmente, la figura del beneficiario se encuentra en los seguros de vida, accidentes o financieros.

3. Elige el mejor seguro

Hay diversos tipos de seguros (auto, moto, hogar, vida, salud,…), pero de cada tipo pueden surgir muchas pólizas diferentes. Aunque es exagerado, podríamos decir que puede haber tantas pólizas como personas que las contratan. Por eso, es imprescindible elegir el seguro adecuado a las necesidades reales del asegurado.

Póliza: es el documento que acredita el contrato del seguro entre el tomador y la compañía aseguradora. Es un contrato que responde a las características del asegurado, dónde aparecen las condiciones generales –del tipo de seguro que es- y las condiciones particulares –con las coberturas específicas contratadas-.

Las coberturas son lo más importante que debes tener en cuenta para contratar un seguro. Recuerda de mirar bien cuál es el riesgo o riesgos a los que estás expuesto y qué coberturas te interesan contratar para que la indemnización cubra los daños.

4. Comprueba los elementos que fijarán el precio final del seguro

Vamos a por el precio. Algunos sólo se fijan en el seguro con el mejor precio. Como dice el anuncio ¡Error! Porque cuando tienen según qué accidente, se dan cuenta que el seguro no les cubre y les toca pagar de su bolsillo. Desde Seguripedia te recomendamos que te pares a analizar los riesgos que puedes sufrir, y con ello busques las coberturas adecuadas al mejor precio.

Está claro que a más coberturas, más precio. Pero, uno de los factores que puede hacer variar la prima mensual o anual a pagar, es contratar el seguro con franquicia. Si contratas tu seguro con franquicia, conseguirás que la prima sea más barata ya que te responsabilizarás de pagar una pequeña parte de los daños en caso de siniestro.

Franquicia: no es más que un acuerdo entre el tomador y la aseguradora, en el que cada una de las partes se responsabiliza de un porcentaje de la indemnización si hay un accidente. La parte del tomador será un porcentaje pequeño, comparado con el que deberá hacerse cargo la compañía de seguros.

La franquicia de un seguro puede fijarse en dinero o en tiempo. La franquicia de tiempo se denomina, en el lenguaje asegurador, carencia. Sería el caso de los seguros de personas que tienen franquicias temporales porque implican la no indemnización de un primer período inmediato si ocurre el accidente.

médicos.

5. Repasa el contenido de la póliza

Una vez hayas elegido tu seguro y tengas la propuesta de póliza, léela con atención. Recuerda que si tienes alguna duda, puedes acudir a un corredor de seguros para que te asesore y te guíe con profesionalidad y confianza.

Repasa la póliza teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  • Comprueba que tus datos personales son correctos.
  • Repasa las cláusulas generales y, sobre todo, las particulares.
  • Verifica que el riesgo y los capitales asegurados son los adecuados a tus necesidades.
  • Mira cuál es el importe de la prima, los recargos e impuestos.
  • No dejes de comprobar el vencimiento de la prima y la forma de pago.
  • Certifica el día de inicio del contrato y la duración. Así, como, los periodos de carencia.

Cuando firmes el contrato, recuerda de pedir una copia de la póliza.

Para finalizar, te aconsejamos que visites los artículos donde hablamos de tus obligaciones como asegurado y de las obligaciones que tiene la compañía de seguros contigo.

Sólo el 7% de los hogares colombianos cuenta con un seguro voluntario

En un mercado en el que según datos de Fedelonjas, 44% de la población en zonas urbanas vive en arriendo, lo que es igual a 4,9 millones de hogares, estas posibilidades favorecen a los arrendatarios que desean proteger su propiedad, asegurando sus pertenencias.

Ahora, de acuerdo con Fasecolda, hay una gran oportunidad de crecimiento ya que solamente entre 7% y 10% de los edificios en Colombia cuenta con seguro voluntario del hogar, que incluye la cobertura a los contenidos de la casa. Cifras que contrastan con un informe de AXA Colpatria, que resalta que de acuerdo con el Grupo de Información de Criminalidad de la Dijin, en el 2017 se presentaron en Colombia 28.713 casos de hurto a residencias, es decir 4.554 más que en 2016.

“Estas cifras nos alertan para ser cada vez más conscientes de la importancia de proteger el patrimonio que los bienes de uso cotidiano representan en nuestras familias. La cultura del aseguramiento ha ido avanzando, pero todavía hay un gran camino por recorrer cuando hablamos de los seguros de hogar”, dijo Alexandra Quiroga, directora de líneas comerciales de Axa Colpatria.

Ahora, las diferentes ofertas no solo cubren la pérdida de sus bienes en caso de hurto. Entre los seguros encontrados, empresas como Liberty Seguros, Allianz, Itaú y QBE Seguros, pueden cubrir pérdidas por incendio, daños por agua, explosión, rayos, actos malintencionados de terceros y terrorismo.
Además, algunos productos ofrecen beneficios adicionales como en el caso de Allianz, que cuenta con cobertura a la propiedad de invitados, huéspedes o visitantes en uno de sus productos de seguros para el hogar.

En términos de precios, se pueden encontrar primas cercanas a los $790.000 según los bienes a asegurar y algunas de ellas ofrecen opciones de cobertura incluso para los alimentos que estén contenidos en el hogar y en la mayoría de los casos sus precios varían dependiendo de la ciudad.Mientras el seguro del hogar es voluntario, la cobertura contra incendio y terremoto sí es obligatoria cuando se adquiere un crédito hipotecario.
Aunque el comportamiento del ramo de seguros de hogar está ligado en gran medida al del crédito de vivienda, dicha cartera, a diciembre de 2017, tuvo un crecimiento de 6% con $13.071 millones más frente al mismo periodo de 2016, según datos de Fasecolda.

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